14 Lo que la Biblia Enseña Acerca del Estado de los Muertos

Estudios Bíblicos

Saber qué murió alguien a quien no conocíamos, es para nosotros, simplemente una noticia.  Pero  saber que falleció  alguien a quien conocíamos muy bien,  Es para lamentarnos entristecernos y llorar.

Pero saber que uno mismo está al borde de la muerte es de angustiarnos y hacer hasta lo imposible para que esto no nos ocurra.   Esto  nos pasa porque, como seres humanos nos caracterizamos por estar cada día interesados en la conservación de nuestra vida.

Es como si supiéramos, intuitivamente, que venimos a la existencia para vivir eternamente. Es por eso que rechazamos todo lo que amenaza nuestra existencia.

Hace un tiempo un pastor hizo una visita a un ancianito de 86 años,  estaba enfermo y doliente ahí en su cama,  sin embargo,  dijo pastor:v ore por mí para que Dios me sane y me conceda vivir muchos años.

El pastor se puso a pensar:  él estaba enfermo doliente y avanzado de edad,  sin embargo no se rendía, y más bien pedía vivir muchos años más.

Cuando pensamos en nuestras vidas pensamos en ochenta a cien años que con mucho esfuerzo podremos alcanzar a vivir. Pero Dios tiene un concepto de la vida mucho más amplio.

Results

#1. ¿Quién creó al hombre y cómo lo hizo? Génesis 1:27; 2:7 ? Génesis 1:27; 2:7 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, Y Dios el Señor formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.

#2. ¿Por qué tenemos que morir? Romanos 6:23 y 5:12 ? Romanos 6:23; 5:12 Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. 2Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.

#3. ¿Qué es la muerte? Eclesiastés 12:7 ? Eclesiastés 12:7 Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio.

#4. ¿A qué compara Jesús la muerte? S. Juan 11:11, 13 ? San Juan 11:11,13 Dicho esto, añadió: —Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo. 12—Señor —respondieron sus discípulos—, si duerme, es que va a recuperarse. 13Jesús les hablaba de la muerte de Lázaro, pero sus discípulos pensaron que se refería al sueño natural. 14Por eso les dijo claramente:

#5. ¿Sabe algo quien ha muerto? Eclesiastés 9:5, 6 ? Eclesiastés 9:5,6 Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido. 6Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida.

#6. ¿Qué ocurre con el alma? Ezequiel 18:4 ? Ezequiel 18:4 La persona que peque morirá. Sepan que todas las vidas me pertenecen, tanto la del padre como la del hijo.

#7. ¿Debemos consultar a los muertos? Deuteronomio 18:10, 11 ? Deutenonomio 18:10,11 Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; 11ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos.

finish
 

¿QUÉ DEBO HACER?

  1. Consolarme en la esperanza de la resurrección.
  2. Creer en Jesús.
  3. Permanecer en Jesús y en la verdad hasta el día en que Dios nos transforme en inmortales.
DATOS PERSONALES LECCION 14 - LA MUERTE
MI RESOLUCIÓN

Confío en las promesas de Dios. Entrego mi vida a Jesús para obtener la Vida Eterna.

MI DECISIÓN *
INFORMACIÓN
PERSONAL DEL ESTUDIANTE

ESTUDIO ADICIONAL

La muerte es la cesación de la vida. La muerte es un retorno al polvo (Eclesiastés 3:20). No se goza ni sufre más (Eclesiastés 9:5, 6). Deja de ser (Salmos 104:29). Terminan los pensamientos (Salmos 146:4). No se participa más de las preocu- paciones de los vivientes (Job 14:21; Salmos 6:5).

La inmortalidad. Sólo Dios es inmortal (1 Timoteo 1:17; 6:15, 16). El hombre es por naturaleza mortal (Isaías 51:12). Su carne es mortal (2 Corintios 4:11). El alma también es mortal (Ezequiel 18:4). La inmortalidad será concedida después de la resurrec- ción (1 Corintios 15:52-55).
Cristo, esperanza de vida. Cristo promete dar la vida eterna (S. Juan 10:27, 28). Cristo quita
la muerte y saca a luz la vida (2 Timoteo 1:10).
Jesús tiene las llaves del infierno y de la muerte (Apocalipsis 1:18).

La vida y la muerte

“Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?” (Job 14:14). Esta es la pregunta que más preocupa al ser humano. Afortunadamente, Dios en su amor ha da- do amplia respuesta en su Santa Palabra. Nos explica que la vida es la asociación de dos elementos: el polvo y el aliento de vida (espíritu) proveniente de Dios (Génesis 2:7 La muerte es el proceso inverso: el polvo vuelve a la tierra y el aliento de vida, o principio vital impartido por Dios, regresa a Dios (Eclesiastés 12:7). La causa real de la muerte es el pecado (Romanos 6:23). El pecado pasó a todos los hombres y por eso todos tienen que morir (Romanos 5:12).

¿A dónde van los muertos?

Según la Biblia, los muertos van al sepulcro, donde duermen hasta el regreso de nuestro Señor Jesucristo. La palabra infierno significa sencilla- mente sepulcro, pero no un lugar de sufrimiento perpetuo. En la Biblia no se menciona el purgatorio. Tampoco dice que los muertos van al cielo, pues
la recompensa se dará a los justos cuando vuelva nuestro Señor Jesús y se produzca la resurrección.

¿Podemos comunicarnos con los muertos?

En su desesperación muchos deudos procuran entablar relaciones con sus seres amados muer- tos. Pero la Biblia es clara cuando enseña que los muertos no saben nada (Eclesiastés 9:5, 6). Por lo tanto, no pueden comunicarse con nosotros, ni nosotros con ellos. Debemos recordar que la primera mentira de Satanás se refirió a este asunto. Dios
dijo a Adán que si pecaba moriría, pero Satanás replicó: “No moriréis” (Génesis 3:4). Satanás sigue tratando de engañar con respecto a la muerte, y está empeñado en sostener su mentira original. Puede hacerlo fácilmente porque “se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14). También los demonios son capaces de hacerse pasar por gente muerta (2 Corintios 11:15). Muchos de los fenómenos aparente- mente inexplicables o sorprendentes son provocados por “espíritus de demonios, que hacen señales” (Apocalipsis 16:14). Por eso se nos insta: “No creáis
a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios” (1 S. Juan 4:1). Dios en la Biblia condena terminantemente cualquier práctica ocultista o espiritista (Levítico 19:31, 20:37; Isaías 8:19).

Esperanza maravillosa

La muerte es un sueño. Así como después
de un arduo día de trabajo viene el sueño reparador, después de una vida larga y llena de trabajos, Dios nos concede un merecido sueño de descanso (S. Juan 11:11-14).

La resurrección. La muerte no es el fin de todo. La despedida al ser querido que parte no es definitiva, es simplemente un “hasta luego”. En la Biblia, en muchos lugares, se habla de la espe- ranza bendita de la “resurrección” (Isaías 26:19; 1 Tesalonicenses 4:16; S. Juan 6:40).

La transformación. Al resucitar se poseerá un nuevo cuerpo, una nueva mente y una nueva personalidad (1 Corintios 15:42-44, 51-56; Filipenses 3:20, 21).

No habrá más muerte. Como sucederá con todas las otras desgracias producidas por el pecado, Dios eliminará la muerte para siempre. Al reunirnos con nuestros seres amados, lo haremos con la plena seguridad de que nunca más se dirá adiós y que jamás habrá separación (Isaías 25:8; S. Lucas 20:36).

Esta maravillosa esperanza debe robustecer nuestra fe en las seguras promesas de Dios. Cuando muera un ser querido tendremos la natural tristeza humana, pero nuestro llanto no será de desespera- ción, porque “el justo en su muerte tiene esperanza” (Proverbios 14:32).

Leave a Comment